jueves, 26 de mayo de 2011

Sexo para el Éxito (III)

La energía del deseo nos hace expandirnos (F:google)
Hola amigos, abrimos nuestra mente para entender nuevas formas de descubrir el mundo y nuestra vida.

Hoy me centraré en los millones de personas que sufren la falta de deseo sexual. Existen diversos tratamientos para este problema, pero yo me voy a centrar en mi especialidad que es el poder de la mente. Todos los enfoques son perfectamente válidos para resolver la disfunción, como los tratamientos a través de fármacos o las terapias de tipo hormonal, al igual que las terapias desde la psicología o la sexología.

Nuestro enfoque es “Sexo para el Éxito” y así me quiero ceñir a él. Está claro que podemos enumerar bastantes factores que contribuyen a la pérdida del deseo sexual, como la tristeza, la preocupación, la depresión, la apatía o el estrés. En estos casos habría que eliminar la causa o aprender a enfrentarse a las diversas situaciones y dificultades de la vida.

Lo más esencial es comprender que el sexo es mucho más de lo que nos han enseñado. Claro que puede ser algo muy elemental, como la descarga que se produce no sólo en la escala animal y que es muy necesaria para equilibrar los sistemas orgánicos y fisiológicos. Para nada minusvaloro este nivel, pero en occidente apenas nos han transmitido el poder energético y vibratorio que encierra, a través del cuál tocamos nuestra espiritualidad y conectamos con nuestro Yo más auténtico. Al no saber apenas nada de esto, desaprovechamos el potencial que el sexo encierra. Este potencial no está reñido en absoluto con sentir y conectar con el cuerpo, es más, este es el comienzo imprescindible, pero si seguimos adelante aprendiendo, haremos “uso” de la energía que lo envuelve, proyectando en nuestra vida lo que deseamos experimentar y vivir.

Intentaré ser un poco más esquemática y clara, porque el tema es tan amplio, que puede llegar a dispersarse.

El deseo nos conecta con la Fuente Vital (F:google)

Cuando deseamos algo entramos en una energía distinta a la habitual. Para mí, el deseo puede ser de dos tipos:

-         Deseo de Finalidad Fisiológica (o deseo común). Es el comienzo de un ciclo sexual que acaba con el clímax, orgasmo o eyaculación. Este deseo acaba en un punto hasta comenzar otro nuevo inicio cuando la persona lo requiera. Se asemeja al hambre fisiológica. Cuando quedamos saciados desconectamos hasta nueva sensación de necesidad de alimento.

-         Deseo Sexual Vital: su fin no es el clímax, sino la vibración o la energía que envuelve a la persona y que la introduce en áreas que, sabiendo manejarse, crean nuevos estados capaces de hacer reales nuestros sueños o cambiar nuestra realidad. Este nivel lo conocen menos personas, dada la inhibición cultural  respecto a estos temas que hubo en otros tiempos. Resulta complejo de explicar debido a que sus límites se encuentran dentro de lo puramente espiritual, sin embargo el poder y las vibraciones que genera son indescriptibles.

Respecto a este último puede parecer que no estoy hablando de sexo sino únicamente de poder mental. Es algo semejante pero introduciendo previamente la vibración del deseo sexual. Desde el Tantra, desde oriente, puede comprenderse lo que quiero explicar.

En este Deseo Sexual Vital, el órgano físico más importante no está en ninguna parte del cuerpo, sino en la mente, en su poder. Es a través de la mente cuando podemos sintonizar con un nivel energético más elevado e introducirnos en el “Sexo para el Éxito”.

Soy consciente que para llegar a este nivel que está totalmente conectado con hacer reales nuestros anhelos, hemos de haber manejado y aprendido a utilizar el sexo más común.

El deseo nos conecta con nuestro poder (F:google)
Las personas que han perdido su conexión con el deseo sexual común, pueden haber permanecido mucho tiempo con la misma pareja, o haber dejado de descubrir nuevas situaciones inesperadas que despierten nuevas sensaciones físicas y emocionales. En este caso, lo cotidiano y la rutina nos hacen perder todo interés la gran mayoría de las veces. Si caemos en un uso mecánico del sexo buscando solamente el punto de descarga final a través del orgasmo, el sexo no se convertirá jamás en una fuente de riqueza y no nos acercará a la creación ni al éxito. Es posible que el origen de la falta de deseo esté en muchas ocasiones enraizado con la pérdida de interés por el sexo debido a la manera tan pobre en que lo utilizamos.

Las personas con falta de deseo, como ya he mencionado, pueden encontrarse sometidas a estrés, a preocupaciones o tener una tendencia depresiva o apática.

Aunque suelo trabajar con el segundo nivel o Deseo Sexual Vital cuando quiero introducir a alguien en el campo de la energía, mencionaré algunas claves que pueden ayudar a las personas que carecen de deseo en el nivel 1 o Deseo Sexual Común, a restaurar la conexión con el deseo.

En primer lugar, entender que el deseo nos conecta con el origen de la Vida y del Universo y nos da la posibilidad de entrar en una vibración dinámica y expansiva. El Universo se expande, no se contrae, al menos en el momento presente.  

Si desconectamos de la fuente de vibración universal, entonces nos contraemos. ¿Cómo podremos así sentir que hemos nacido para el Éxito? El deseo nos conecta por tanto con el potencial de la Vida. Si somos capaces de centrarnos en el poder del deseo, antes de llevar a cabo automáticamente la consecución del acto sexual, entonces sentiremos su vibración y su fuerza, la cuál se encuentra dentro de nosotros, en cada célula y en nuestra mente. Esta fuerza no es externa a nosotros sino que permanece inmutable en nuestro interior.

Las personas de Éxito conocen la fuerza del deseo (F:google)

Bien, os daré algunas claves, pero el poder intuitivo del hemisferio derecho os puede ayudar a descubrir otras si permanecéis en contacto con él. Es importante que la persona con esta carencia pueda visualizar “objetos de deseo” sean cuál fueren: personas, situaciones, objetos que antaño nos despertaron el deseo sexual, sonidos, olores, etcétera.

Desde ahí, también es bueno abrirse a descubrir nuevos objetos de deseo, entrar en los sentidos y en las sensaciones, dejarnos poseer por ellos pero a la par sin intentarlos controlar. Abrirnos, dejarnos llevar. Recuperar y descubrir serían los dos puntos más importantes.

Si en muchas parejas esto resulta imposible porque uno de los miembros no quiere sanar su sexualidad, o no necesita mejorarla o abrirse a este potencial, entonces sería deseable que entendiéramos que nuestro sexo es sólo nuestro y que el de nuestra pareja tampoco es de nuestro dominio, por lo que no hemos de manipularla haciéndola sentir culpable de nuestras desgracias.

Despenalizar nuevos encuentros sería positivo aunque he tenido que hacer grandes trabajos para que separáramos amor de sexo en múltiples ocasiones, debido a que, de una manera u otra, nos sentimos influenciados por la educación religiosa que nos condicionó en estos temas. Bien es cierto que en general, este trabajo nos resulta más difícil a las mujeres que a los hombres. Sin embargo, he de aclarar que el género femenino puede llegar a entender mejor la vibración que encierra el sexo y su potencial, desapegándose más del ciclo final del clímax y por tanto, disfrutando del potencial que esta energía ofrece. Pero mi opinión es que estas diferencias son predominantemente culturales, ya que en oriente muchos más hombres entienden el orgasmo fuera de la eyaculación.

También he podido comprobar que cuando un miembro de la pareja conecta con una sexualidad sana, el otro tiende a mejorar e introducirse en esta corriente energética. Puede no ser en la totalidad de los casos, pero entonces tampoco tiene sentido quedarse en un estado negativo sexual para acompañar a la pareja y ser desgraciados “juntos”. La idea puede parecer romántica pero creedme, no resulta nada romántico decrecer o privarse de la riqueza que esta energía encierra. “Sé una Luz para ti mismo” es mi frase preferida. Sólo si tenemos Luz, podemos darla.

Por otro lado, si estas indicaciones resultan demasiado explosivas, podemos comenzar frente al espejo observando nuestro cuerpo desnudo y valorándolo. He tenido ocasión de comprobar a su vez, que las mujeres solemos presentar más problemas en cuanto a juicios de valor sobre nuestro cuerpo que los hombres en general, aunque se va generalizando.

Cuando no aceptamos nuestro cuerpo ni sentimos la maravilla que es, tenga la forma que tenga, no podemos entrar en el deseo si no es de manera compulsiva y obsesiva. El objeto de deseo se tiene que fundir con nosotros, ser la misma materia, llevar la propia energía, y no sentir que somos poca cosa ante él, como ocurre con distintos personajes del libro “La patata sabe de ti”. La sexualidad desde ahí, se convierte en adicción y en tapadera de la baja autoestima y minusvaloración, creando un estado en el que sólo buscamos la repetición compulsiva del encuentro sexual perdiendo nuestro equilibrio y nuestro centro.

Apreciar nuestro cuerpo nos conecta con la Fuerza Vital (F:google)
Bien, desnudos y valorando nuestro cuerpo, no sólo las zonas erógenas o los genitales, comenzamos un ritual de apreciación, tocándonos, acariciándonos, sintiendo nuestra piel, activándonos lenta y pausadamente, fuera de toda prisa y precipitación. Todos somos un verdadero milagro hecho “real” y valorarlo nos conecta con el Éxito.


Este ejercicio es rechazado en ocasiones, especialmente por algunas mujeres que piensan que su sexualidad es únicamente del hombre con el que comparten su vida. Estas mujeres sienten que si no hay un hombre a su lado, la sexualidad no les interesa. También lo rechazan los hombres que sienten que esto es “cosa del género femenino” y que no es varonil.

Lo de menos en el ejercicio es alcanzar el orgasmo y sí es sumamente importante centrarse en la apreciación, en los sentidos, en la valoración y en el disfrute con nosotros mismos. Si una persona considera que no vale la pena realizarlo, entonces ¿quién querrá compartir con ella ese disfrute y esa intimidad, si ella misma no se valora ni conoce su propio cuerpo ni su sexualidad? Los sexólogos, los psicólogos, los profesionales del comportamiento humano, consideran importante encontrarse, conocerse, descubrirse y sentirse.

Es importante entender que somos fuentes de deseo también, que no sólo la energía se encuentra fuera de nosotros sino también en nosotros mismos, yo diría que principalmente en nosotros mismos. Somos a la vez posible emisor y posible receptor.

Para aquellos que no puedan o no quieran hacer estos ejercicios, también es bueno desear despertar ciertas sensaciones, como desear el agua cuando se tiene sed, desear el descanso cuando uno se encuentra agotado, desear la comida tras un día de ayuno, desear oir una voz cuando se da por perdida una relación, …

Todo aquel que quiera ser aprendiz de la Vida y mejorar su conexión con ella, puede fijarse en otras personas que sienten conexión con el deseo. Pueden servirnos de modelo para entrar en un nuevo campo en el que todo es posible. La actitud de querer “despertar” a otro nivel de conciencia nos ayudará a entrar en el Campo. Este Campo es el Universo Infinito.

Otra de mis frases preferidas es del famoso autor Deepack Chopra y es la siguiente: “Todos tenemos el poder de hacer realidad, ¿por qué hacerlo dentro de las fronteras cuando lo infinito está tan cerca?” Sencillamente maravillosa amigos.

En artículos posteriores hablaré más del Deseo Sexual Vital para usar nuestro poder de “hacer real” aquello que nos propongamos.

Como resumen diré que el deseo nos conecta con nuestra capacidad de “sentirnos vivos”, de acercarnos a una fuente física, emocional o espiritual. Nos aparta de la mente racional o pensante por unos instantes y nos mantiene vivos, sujetándonos al momento presente y al poder del ahora.

Si aprendemos a conectarnos con la energía infinita del deseo, llevaremos a cabo proyectos de éxito y lo más importante, sacaremos del campo de la potencialidad una idea, un sueño y lo haremos “real”. ¿No merece realmente la pena?

Pero como señalé en el artículo anterior de “Sexo para el Éxito”: “la energía sexual para el Éxito está dentro y fuera de las relaciones sexuales, pulula por todas las áreas de vibración de Éxito”. Muchos seres han conectado con ello y están generando un mundo nuevo.

Deseo y espero haber sido capaz de transmitiros alguna idea distinta a lo comúnmente establecido, porque ésa es la entrada a la prosperidad. Nos ABRIMOS A LO NUEVO y conectamos con nuestro poder mental. Besos, infinitas gracias y hasta pronto amigos.

                                                                 Mayte Pascual
 



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