viernes, 1 de abril de 2011

Creencias de Éxito (I)

Hola amigos, de nuevo estoy con vosotros para compartir sentimientos de prosperidad y para que mi trabajo pueda llegar a vuestras mentes.

En el artículo anterior: “Parejas de Éxito” me dejé muchas ideas en el tintero para no extenderme demasiado. Una de ellas era proponeros un ejercicio: analizar 3 creencias que tuvierais sobre vuestra relación de pareja. Tras anotarlas en un papel, sería importante considerar a rasgos generales cómo resulta ser aquí y ahora vuestra relación. Con esto quiero decir que penséis si lo que está escrito y lo que sentís que está sucediendo con vuestra pareja, se corresponde.

Todo esto para deciros una frase muy importante: “así como son mis creencias, así es mi vida”. Pero ¿qué es una creencia y en qué se distingue de una idea? Pues bien, amigos, son dos cosas totalmente distintas para mí. En general, todos tenemos ideas, las cuales en infinidad de ocasiones no son nuestras. Son de otros, de políticos, periodistas, escritores, familiares, psicólogos, médicos, padres, educadores y un largo etcétera. Yo considero que estas ideas son grupos de pensamientos archivados sobre distintos temas. Estos grupos de pensamientos dan lugar a distintas ideas según del tema que estemos tratando en cuestión.

Considerando que tenemos al día aproximadamente de 40.000 a 60.000 pensamientos, fijaros qué cantidad tan increíble de ideas sobre las cosas tenemos archivadas en nuestra mente. Sin duda alguna estas ideas tienen su papel positivo en muchas ocasiones. Sin embargo, en otras muchas se agrupan en “quistes mentales” dando lugar a prejuicios en la mayoría de los casos de gran pobreza. Un ejemplo sería: “un hombre sin titulación universitaria no vale nada”.

Cuando acumulamos gran cantidad de prejuicios, metemos en nuestra mente subconsciente o en nuestro hemisferio derecho, múltiples sentimientos negativos y limitadores sobre los demás, sobre nuestras circunstancias y sobre nuestra vida. Pensemos que ya en tan solo una semana hemos archivado en nuestra mente subconsciente el jugo de los 420.000 pensamientos y en tan solo un mes el de 1.680.000. Así, resulta normal y natural que cada año dirijamos nuestra vida según los 20.160.000 pensamientos que forman estructuras mentales muy densas. Creo que ésa es una de las razones por las cuales envejecemos. No lo hacemos por la edad cronológica (es únicamente un factor), sino por los archivos mentales viejos e inservibles. Aún así, a muchas personas les parece que el lugar en el que se encuentran es debido al puro azar. Aunque nos hagamos miles de operaciones de estética en nuestro cuerpo, no servirán para nada porque lo que envejece al cuerpo mayormente es la estructura de la mente. Si no tenemos en cuenta la estructura que vamos archivando constante e irremediablemente, nuestro cuerpo seguirá, al igual que nuestra mente y nuestra vida, patrones de envejecimiento continuos e imparables.

Cada emoción o sentimiento que tenemos va configurando una actitud determinada en la vida y así cada segundo y cada minuto, abrimos o cerramos las puertas que se encuentran delante de nosotros sin a veces ser conscientes de ello.

Entramos así en la definición de “Creencia”. Una creencia es mucho más que un conjunto de ideas o que un conjunto de sensaciones o emociones. Las creencias que tenemos se han formado y se han establecido tras años. No es posible tener una creencia en poco tiempo a no ser que sea bajo unas condiciones muy determinadas que ya explicaré. Una creencia es para mí una certeza sobre algo basada en la experiencia. Pero a diferencia de los parámetros de la ciencia, yo, como profesional de la psicología, sé que es una certeza basada en una experiencia profundamente emocional (no material o tangible), una experiencia que la persona en cuestión ha podido comprobar desde su Yo más profundo, desde su Yo más auténtico.

Todas estas creencias que he definido distan mucho por tanto, del cúmulo de creencias negativas que tenemos sobre la Vida, que únicamente proceden de la desconfianza basada en experiencias que provienen de una estructura errónea psíquica en general, de otros. Aún así, para nuestro infortunio, estas creencias negativas que sólo son grupos de sentimientos negativos provenientes de ideas del mismo signo, tienen igual poder que las verdaderas creencias. Con los años, estas creencias se van haciendo realidad en nuestras vidas. Sí amigos, tienen ése poder. Cuando en algo os vaya de mal en peor, analizad qué tipo de creencias negativas tenéis al respecto. A veces las hemos tenido en el pasado tan prolongadamente que es ahora cuándo se manifiestan.

En cambio, la fe y la confianza en algo que nos haga bien, son creencias verdaderas. Pero son muy, muy pocos los que tienen el privilegio de sentir algo tan profundo y tan valioso.

Lo primero que hago en terapia o en los cursos sobre este tema es “limpiar” desde la mente subconsciente o hemisferio derecho aquellas experiencias emocionales que han quedado presas y enquistadas. Si esto no se lleva a cabo es imposible generar otra estructura de riqueza y otras experiencias de éxito. Después del artículo del lunes próximo que será continuación de éste, os hablaré de “Mentes de Éxito” que tratará del uso idóneo del hemisferio derecho o puramente emocional. Una vez realizada la limpieza de las experiencias o emociones negativas, introduzco los deseos de éxito o las experiencias de éxito que deseo vivir.

A la par, os introduciré en las cualidades psicológicas óptimas para que esta semilla agarre en la tierra fértil. Por todo ello, sólo con trabajar el pensamiento positivo, no se llega al éxito, aunque menos es nada puesto que introduzco energía positiva. Pero insisto, para que se instale definitivamente he de hacer un trabajo mayor. Se asemeja a alguien que se opera de celulitis y sigue ingiriendo grasa en cada comida.

Volvemos a Álex y Mara y sus amigos (“La patata sabe de ti”). Mara tiene un número infinito de creencias falsas de fracaso, desde el fracaso como mujer en relación a un hombre, hasta el fracaso a nivel laboral o profesional. No tuvo unos padres que la hicieran saber su valía, no tuvo un padre que la hiciera sentirse segura en su crecimiento ni en su desarrollo. Varias creencias negativas de Mara son las siguientes:

- Los hombres no merecen la pena.
- Ningún hombre verá lo mejor de mí.
- Las relaciones de pareja son nefastas. Mi relación de pareja es nefasta.
- No soporto a mi pareja.
- Mi pareja es un inútil.

Las creencias negativas de Álex son, entre otras:

- Las mujeres son todas iguales, no merecen la pena.
- La vida únicamente me interesa cuando no hago nada y cuando obtengo placer.
- Todo es un asco.

Mara actúa desde la niña herida rabiosa insegura e incapaz. Actúa desde la víctima. También actúa desde la figura del depredador (la parte oscura de la mente), bloqueando las salidas positivas a la relación. Pero no actúa apenas desde la verdadera mujer que lleva dentro, desde su Ser profundo e intuitivo.

Álex tampoco actúa desde el Ser o el Yo profundo. Por eso ambos están enquistados y en una relación basada en la pobreza.

Por otra parte Berta, una amiga íntima de Mara que lleva saliendo cinco años con un hombre que no es capaz de comprometerse y que solamente comparte casa los fines de semana, tiene una creencia de incapacidad sobre ella misma para atraer a un hombre que se interese lo suficiente para desear compartir su vida.

Para concluir, si conociésemos el poder de las creencias en tan solo un 15 %, seríamos capaces de transformar el mundo y crear una nueva fórmula para disolver el hambre y las guerras de nuestro bello planeta. Mientras esto sucede amigos, sigamos utilizando al menos nuestra “Fórmula del Éxito” (artículo del 23.3.11) que nos abrirá a nuevas formas de ver y vivir. En el próximo continuaremos abriéndonos a conocer nuevas vías de entendimiento. Feliz fin de semana y animaros a comentar los artículos para que sea más enriquecedor para todos. Mayte Pascual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si tienes comentarios que nos puedan hacer crecer a todos anímate a compartirlos.