miércoles, 23 de marzo de 2011

Fórmula de Éxito (I)


Aunque nadie te apoye, cree siempre en ti
Queridos amigos: bienvenidos a mi blog. Como os comenté en mi anterior artículo, hoy voy a hablaros de una de mis fórmulas personales de éxito. Cualquier fórmula personal ayuda a conseguir la dirección apropiada para alcanzar vuestros sueños y vuestras metas. Por ello, es muy importante aprender a configurar vuestra fórmula personal de éxito.

Pero antes de todo eso, quiero volver a la definición de la palabra “éxito” porque es muy importante que descubráis qué es el éxito para cada uno de vosotros. Un seguidor del blog me pidió que hablara más de ello y con mucho gusto lo hago.

En anteriores artículos señalé que para cada persona puede tener un significado diferente. No obstante y siempre que conozcáis las principales leyes del éxito (artículo del 17.3.11), sabréis distinguir, al menos de forma global, qué no es éxito.

Como breve resumen, no son éxito todas aquellas actitudes de pobreza respecto a los demás: pisotear a los otros para obtener beneficios, eludir mi responsabilidad o mi trabajo en el camino de la consecución de mis propias metas, desconfiar de los demás por sistema, creer que los demás me están quitando mis posibilidades de prosperar. Tampoco es éxito mentir ni engañar porque significa que no tengo suficiente seguridad ni fuerza en mí mismo para alcanzar mis metas. Y por supuesto no podemos llegar al éxito si nos encontramos encadenados a viejos resentimientos, viejas formas de ver a los demás y a la Vida,  ni si tenemos “mentalidad de pobreza”. Amigos, me encanta una frase que leí en el libro de “El vendedor más grande del mundo” de Og Mandino. La guardé en mi mente en positivo y dice algo así: “sólo tengo tiempo para amar”. Si tenemos una semana para subir a una gran montaña porque ése es nuestro deseo más preciado y nos enganchamos constantemente con las frustraciones, resentimientos, críticas a los demás y a nosotros mismos, culpa, rabia,…, no llegaremos a la cima. ¿Es eso lo que queremos? Si eres verdaderamente próspero dirás NO.

Tenéis que buscar desde el interior cuál será para vosotros vuestro éxito en la Vida. Quizás en el camino, al ir sobre la marcha, os iréis dando cuenta de que muchas veces, lo que creíais como éxito al final no lo era. Esto es ir aprendiendo amigos. Y no existe una única escuela ni un maestro único que nos enseñe desde la razón ni desde la lógica. Hemos de ser nuestros propios maestros o al menos hemos de conectar con la parte intuitiva de nuestra mente (hemisferio derecho) para “escuchar” las respuestas desde nuestra sabiduría interior.

Pero os diré qué significado tiene para mí la palabra éxito. Como conocedora por mi profesión de la mente humana, a lo largo de muchos años, he podido comprobar que los seres humanos nos encontramos atados y encadenados en infinidad de ocasiones a las experiencias y a los sentimientos que tuvimos en nuestro pasado. Yo, por ejemplo, atravesé situaciones (como muchas personas) muy difíciles, como la muerte de mi madre a la edad de doce años y unos pocos años después la muerte de mi único hermano en accidente de tráfico. Me encontré sola y abandonada y tuve que aprender por mi misma a seguir viviendo. Durante años estuve deprimida y no lo supe. Me parecía que era normal encontrarse en ese estado de apatía y tristeza profunda. Hasta que descubrí nuevas formas de ayudarme a mi misma y ascender en la montaña maravillosa de la Vida.

Pues bien, para mi es éxito, liberarte del pasado, de experiencias que te obstruyen o limitan, de experiencias de malas relaciones que nos hicieron creer que no valíamos, que “eso que deseábamos” era una tontería o que no podíamos alcanzarlo, que nunca llegaríamos a nada que no fuera mediocre. A veces podréis pensar que vosotros no habéis tenido experiencias fuertes que os marcaran así, pero si sois capaces de saber qué problemas actuales tenéis y qué queréis cambiar, entonces podéis volver a vuestro pasado y observar qué o quiénes os hicieron creer que no valíais. Meditadlo por favor. Muchas veces se encuentra encerrado en nuestra mente subconsciente y no son mensajes o situaciones claras, pueden ser sensaciones de fracaso o de determinada incapacidad sobre algo en la Vida.

Todo aquel que desea prosperar se encuentra con alguna dificultad grabada en su subconsciente y limitadora. Por lo tanto a veces no somos conscientes de ella. En nuestra mente subconsciente o hemisferio derecho tenemos profundamente grabadas las pobrezas de aquellos que nos educaron o cuidaron. Puede que no nos dijeran mensajes claros y concisos de pobreza, pero su forma de ver el mundo y de relacionarse con él configuraron nuestra estructura interna para más tarde relacionarnos así con nuestra propia vida. Si hemos intentado prosperar y no lo hemos conseguido es por todo lo que os comento.

En el caso de nuestros protagonistas, Álex ha de liberarse de unos padres que no le dieron valía alguna ni le enseñaron a crecer, a confiar en sí mismo. Y Mara tendría que desatar las cadenas que la mantienen fija en la idea de que no es nadie, de que sólo cuando la alaban constantemente se cree durante unos breves momentos un ser “especial”. A su vez, es bastante probable que la figura de su padre fuera una figura ausente y limitadora hacia ella. Por ello, tiene ese ansia constante de aprobación en la que queda sumergida sin ser capaz de poder ayudarse a si misma. Cuando la fórmula personal de cada miembro de la pareja es inexistente, ¿cómo podrá ser la relación entre ellos?

 Una vez liberados del pasado, hemos de “tirar” esas viejas estructuras de pobreza a la basura y “dejar hueco” para todas las estructuras de riqueza ilimitada. Porque amigos, la abundancia que tenemos es ilimitada o infinita. Si lo cuestionáis es porque nos han enseñado en nuestro pasado, una gran estructura de pobreza. Que exista la abundancia no significa que aprobemos derrochar los bienes que la Tierra, la naturaleza o los que los demás nos dan. Todo lo contrario, significa cuidar esa abundancia, compartirla, hacerla crecer. Eso es para mi Éxito y verdadera Prosperidad. Que exista la abundancia tampoco significa que eludamos la responsabilidad que tenemos sobre el hecho de que no llegue a todos sobre la Tierra. Somos responsables todos de estas realidades, como el hambre en el mundo y el sufrimiento y la pobreza. Somos responsables porque aún no hemos encontrado la fórmula, el modo y la manera de eliminar de nuestro planeta toda esta miseria humana, incluidas por supuesto las guerras.

Pero la manera más directa de eliminar la miseria y la pobreza sobre nuestro planeta es entrar nosotros mismos en la estructura de abundancia y de riqueza. Si durante las 24 horas que tiene un día, pensamos unas 40.000 veces de manera pobre, estaremos contribuyendo a crear en nuestro mundo la pobreza, la carencia, el victimismo. Esa estructura de pobreza no depende en primer lugar de realidades exteriores a nosotros sino que depende de nuestro interior, de la estructura de nuestra mente. Si pienso que no puedo, estoy en la pobreza. Si creo en mis capacidades, a pesar de las dificultades entro en una actitud de riqueza.

Para no alargarme más, en posteriores artículos hablaré de actitudes específicas de riqueza ante problemas o áreas específicas. Recuerdo mi fórmula personal de éxito:


 Fórmula Personal: 15%< + 15%> + Hueco Nuevo + Cambio Actitud                          

                                                                               
-         15 % < : significa obviamente 15 % menos de crítica destructiva hacia el entorno, los demás o hacia nosotros mismos. 15 % menos de lucha por ganar al otro en el sentido de eliminar su punto de vista, de rechazarlo. 15 % menos de rigidez y de victimismo, de pobreza, de exigencia, de culpa, de sentimiento de incapacidad hacia mi o hacia los demás. 15 % menos de ansia de “eliminar” a los otros para ser yo visto, etc… Y todo lo que se os pueda ocurrir en este sentido.

-         15 % > : significa crear estructura de riqueza cada día, la que sea, pero crearla. Confiar en nuestra capacidad de elección frente a las infinitas puertas que están delante de nosotros en cada momento, en cada segundo. Si me faltan oportunidades, las ofrezco a los demás en cuanto descubro la posibilidad. Si creo que no me tienen en cuenta, atiendo más encarecidamente a los que me están hablando, con los que trabajo, con mi pareja. Si creo que no tengo dinero, busco el modo de dar a alguien tan solo 10 céntimos. Si no me veo atractivo/a, observo y valoro el atractivo de los que se encuentran cerca de mi. Esto es lo más eficaz y próspero de toda la fórmula. No doy a los demás riqueza desde una mentalidad de pobreza por poco que tenga, sino desde la riqueza: “tengo mucho más de lo que creo tener”. Es el comienzo de la verdadera abundancia.

-         Hueco Nuevo:  no me extiendo porque he hablado en anteriores artículos de él. Es abrirse a lo nuevo, a lo desconocido, es atrevernos a salir de la zona de comodidad en la que nos hallamos y descubrir nuevos y prósperos mundos. Para ello hemos de eliminar antes todos los pensamientos incesantes e inconscientes de pobreza.

-         Cambio de Actitud: igualmente amigos, creo que os he introducido en esta idea que espero os dé frutos pronto.

Me despido por hoy de todos. ¡Estamos creciendo!, ¡estamos en camino!, ¡PODEMOS!!.     
Un beso a todos y gracias por estar ahí. En la próxima entrega volveré a hablar de "parejas de éxito". Comentadme todo lo que deseéis y en la medida que pueda, seréis atendidos gustosamente por mi. Feliz jornada y hasta pronto.
                                                               Mayte Pascual.
"Sé una Luz para ti mismo"
Fórmula= 15%< +15%> +Hueco Nuevo+Cambio Actitud

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